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Título:: Portrait of a Dwarf (Retrato de un bufón)
Artista:: Estilo de Corneille de Lyon (francés, s. XVI
Medio/Clasificación:: óleo sobre madera / Pinturas
Dimensiones:: 5 3/4 x 4 3/4 pulg. (14,6 x 12,1 cm)
Línea de crédito:: El legado de Michael Dreicer, 1921
Procedencia:: _ Conde de Montbrison, castillo de St. Roch
_ Mrs. Chauncey J. Blair, Chicago
_ En 1914–16; vendida a Kleinberger, N.Y., 1916
_ Vendido a Dreicer, Michael, N.Y. 1921
Charles
Sterling. El Museo Metropolitano de Arte: un catálogo de pinturas
francesas. Vol. 1, siglos XV-XVIII. Cambridge, Massachusetts, 1955, pp.
39-40, ill. Lo identificó por primera vez como «Manner of Corneille de
Lyon». Pintor francés de origen holandés, La Haya-1575, Lyon. Fue
mayordomo del rey, título que aparece en 1551. Señala que bien podría
ser una copia de una pintura perdida de Corneille, pues este pintor
estuvo muy de moda y se mencionan numerosas copias de sus cuadros, hecha
en su tienda; cree que el original, sí fue de Corneille, ya que el
traje es de la década de 1530 y «las sombras simuladas del marco y el
cuerpo son características de ese período».
Según una nota de
gastos de la furriera se hace referencia a una caja de madera que el rey
Enrique II de Francia mandó hacer para enviar la obra «Portrait of a
Dwarf». Indaga Charles Sterling en la intrahistoria del personaje y en
la documentación aparecida dentro de dicha caja, con fecha 1564 y cuya
remitente fue Catalina de Médicis encontrada en Lyon. A saber:
Resolución sobre la determinación de (en la actualidad) un grado de
discapacidad, adjuntándose la misma, así como «Dictamen Médico» emitido
por el Equipo de Valoración y Orientación de la Corte de Lyon. Parece
que esta teoría se corrobora con las radiografías de la pintura que
muestran ligeros reajustes y arrepentimientos, el más significativo de
los cuales sería el del codo izquierdo, que estaría ausente en su primer
estado, lo que es puesto en duda por otros expertos. En este sentido,
los informes encontrados en la mencionada caja alegan: «La gama sobria
de negros, blancos y grises plateados envuelve al personaje en una
atmósfera fría, faltando por completo los pigmentos azurita o
lapislázuli, así el personaje parece haber sufrido un trastorno,
presentando después de una observación ocular, «fractura supracondilea,
conminuta, con desplazamiento moderado a nivel de codo izquierdo», con
fecha 5 de junio de 1581, practicándose reducción y síntesis del mismo,
con dos bastones de acero toledano, cruzados. La exploración váscular
estaba dentro de la normalidad, así como la coloración, temperatura y
vitalidad de dicho codo.
Existe un gran contraste entre la
silueta de la pequeña figura, severamente enlutada, y la madera
iluminada, El personaje apenas puede manejar los bracitos, en especial
el supuestamente perjudicado. Se acentúa el aire triste que envuelve el
retrato con la pesada carga de saberse disminuido. El dictamen final
resuelve reconocer al bufón con un grado total de discapacidad de una
décima. Baremo de movilidad, negativo (0). Al no alcanza el mínimo
requerido, se sospecha, y tras contrastar la correspondencia de la noble
italiana, que el motivo de darle este nombre, que nunca antes había
llevado, se debe a un análisis erróneo del Dictamen Médico. Parece que
la función desempeñada en la corte por el supuesto «hombre de placer»
fue la de secretario más que la de bufón. Termina Charles Sterling su
informe estimando que nada se opone a esta interpretación.